Camino de Santiago
Monólogo de un peregrino
(segunda parte)
0a. Prólogo
0b. Madrid - Pamplona
01. Pamplona - Puente la Reina
02. Puente la Reina - Estella
03. Estella - Madrid

Prólogo

Han pasado once meses desde mi primera experiencia en el Camino de Santiago, y en ningún momento he dejado de evocar las maravillosas satisfacciones, y los agradables recuerdos de aquellos momentos.

Durante este tiempo no ha disminuido lo mas mínimo mi deseo de volver de nuevo al camino, pero esta vez empezando desde Roncesvalles, pues considero que lo hecho asta ahora es solamente el comienzo de un principiante, no me considerare un autentico peregrino si no consigo hacer lo que se conoce como El Camino Francés, es decir recorrer a pie desde Roncesvalles a Santiago de Compostela.

Pienso que si lo poco que hice en mi primera experiencia, me enamoro, me entusiasmo, y dejo en mi unos maravillosos recuerdos, si soy capaz de hacer el camino completo todas esas satisfacciones se multiplicaran.

He pensado la forma de mejorar mi próximo intento, una de las cosas que pienso que me podrá ayudar bastante, es el reducir al máximo el peso de todo lo que tendré que transportar, no cometer el error de llevar algunos objetos por si acaso, pues luego no se presenta en ningún momento la necesidad de utilizar estas cosas, y si ha sido un peso que habré tenido que transportan durante todo el camino.

Lo primero que he pensado reducir es el peso del macuto, el que lleve en mi primera experiencia pesa 1,800 Kg., y según he preguntado en algunas tiendas de deportes, los hay con la misma capacidad pero mas ligeros de peso, pues no tienen la estructura de acoplamiento para la espalda como el que yo tengo, no se llevan con tanta comodidad pero pesan mucho menos.

Después de mucho buscar he encontrado uno con capacidad de 55 L como el que yo tengo pero que solo pesa 750 g, por lo cual solamente con esto he reducido el peso de mi equipo 1,050 Kg.

Con esto, y eliminando otras cosas que si las necesito, ya las comprare por el camino, el total de la carga que tengo que transportar en mi segundo intento, se ha reducido unos 2 Kg., reducción que mi espalda y mis piernas agradecerán.

Otra de las cosas que he cambiado en mi equipo es el Bordón, el clásico Palo de Peregrino, en mi anterior andar por el camino me ayudo mucho, pero en ciertos momentos su tamaño y peso me estorbaba, yo me fije en otros peregrinos que en vez de llevar Palo de Peregrino, utilizaban un Bastón de Montaña metálico y extensible, este bastón ayudaba mucho lo mismo que el Bordón, pero pesaba mucho menos, y cuando no era necesario se podía reducir su tamaño y atarle en el macuto, por lo cual te dejaba las manos libres, cosa que yo no podía hacer con el Bordón, por lo cual me he comprado un Bastón de Montaña y así seré un peregrino mas actualizado, mi Bordón le guardare junto a la Compostela y las Credenciales de Peregrino, como un grato recuerdo de mi primera experiencia en el Camino de Santiago.

El año pasado en el mes de Mayo cuando yo caminaba por el camino, nos juntábamos muchísimos peregrinos en los albergues para pernoctar, por lo cual he decidido que este año lo haré en Abril, con este adelanto en mi marcha espero que no tendré problemas a la hora de dormir y descansar.

Faltan dos meses para mi ilusionada marcha hacia el camino, y pongo un anuncio en Internet explicando mis deseos, indicando que si algún peregrino coincide en fecha de partida conmigo, y no le importa que vallamos juntos, se ponga en contacto y cambiemos impresiones.

Recibo correo electrónico de un mejicano, diciéndome que no podrá hacer el camino conmigo pues, el vendrá a España y a Roncesvalles para iniciar el camino a mediados de Marzo, pero como no ha venido nunca a España desconoce donde están los albergues, ni que sistema se emplea para

(...)

mundo entero existen muchísimas personas que sienten inquietud por el Camino de Santiago, encuentras E-Meils pidiendo información desde los lugares mas insospechados, pero la mayor sorpresa me la lleve hace unos días, por casualidad conecte con una pagina Web sobre la Catedral de Santiago, y una de las cosas mas curiosas de la que esta pagina disponía, es una estadística completísima sobre los peregrinos que acudimos a Santiago, esta estadística puede contestar a cualquier pregunta que quieras hacerle sobre este tema, te hace un estudio completísimo sobre los peregrinos en los 15 últimos años, te dice la distribución de los peregrinos a Santiago por años, por mes, te indica la edad de los mismos, la nacionalidad, la profesión, el motivo que ha tenido para peregrinar, te marca el sexo de los mismos, el medio de locomoción que ha utilizado para hacer el peregrinaje, a los peregrinos españoles los cuantifica por autonomías, en fin, un estudio que aclara cualquier duda que se tenga sobre los peregrinos, que con toda una gran ilusión caminamos hasta Santiago de Compostela, y cuando llegamos, nuestra mente y nuestro corazón le agradece al santo, que nos halla permitido conseguir la meta que nos habíamos marcado, y podamos abrazar a su estatua representativa.

Ya se va acercando el día que tengo previsto iniciar la marcha, por lo cual me acercare a RENFE para sacar el billete a Pamplona, nos aconsejo una amiga a Pili y a mi, que sacáramos la Tarjeta Dorada de la RENFE, pues con ella te hacían un descuento que en muchos casos llegaba al 40% del precio del billete, y así lo hicimos.

Esta tarjeta nos costo a cada uno 3 €, y a mi han descontaron en el billete a Pamplona 7€, por lo cual ya he sacado bastante beneficio a esta tarjeta.

Saldré el 1 de Abril a las 7,30 de la mañana, calculo que llegare a Pamplona sobre el medio día, comeré y haré un recorrido por Pamplona, a las 6 de la tarde de la empresa La Montañesa sale un autocar que llegara a Roncesvalles a las 7, cogeré litera en la colegiata para pasar la noche, asistiré a la misa de los peregrinos que se celebra a las 8 de la tarde todos los días del año, y al amanecer del día 2 iniciare con toda ilusión, mi camino hacia Santiago.

Por fin, hoy 31 de marzo me preparo, pues mañana saldré hacia Roncesvalles y comenzare el Camino de Santiago, he preparado todo el equipo por la mañana y el resto del día se me esta haciendo eterno, pero como todo tiene un final, este horrible día también ha terminado y me marcho a la cama, intentare dormir, pero lo veo difícil por lo inquieto que me encuentro.

[subir]

Madrid - Pamplona

Me levanto, me aseo, desayuno, me cargo el macuto, me pongo el sombrero con la insignia de peregrino, le doy un fuerte abrazo y un beso a Pili, y salgo camino del metro que me llevara a la estación del Ferrocarril.

(En la estación del Metro he tenido que esperar 15 minutos para que se inicie el servicio, pues como soy muy inquieto, he salido de mi casa antes de lo que debía )

Llego a la estación y me pasa lo mismo, tengo que esperar pues todavía no esta formado el tren, pero aunque el tiempo se hace eterno cuando se desea algo, al final todo se consigue, forman el tren, subo, busco mi asiento, y me acoplo en espera de que arranque.

Aunque he pagado el billete mas barato, me encuentro con un vagón perfectamente preparado para el viaje, asientos cómodos, una gran visibilidad del paisaje por la ventana, y cuatro televisores colgados del techo a lo largo de todo el vagón.

Al principio del viaje todo transcurre con normalidad, algunos pasajeros charlan, otros leen un libro o una revista, y yo me entretengo haciendo crucigramas.

Cuando llevamos una hora de viaje aparece una señorita empleada del ferrocarril, y nos entrega a cada pasajero una cajita con unos auriculares, para el que quiera los conecte a una conexión que existe en cada asiento, y de esta forma escuchar la televisión, de esta manera, el que no quiera atender a la televisión, no se sentirá molesto por el sonido de la misma.

Proyectan primero un bonito documental sobre la zona del Pirineo Aragonés, y luego una película muy entretenida, con todo ello, el viaje se va haciendo mas entretenido, cuando termina la película y apagan la televisión, me distraigo viendo el paisaje por la ventana.

Pasamos por Olite, un pueblo el cual tengo muchas ganas de visitar, pues según he leído en libros y revistas, es un pueblo auténticamente medieval, el tren aquí no para y pasamos muy rápidamente, pero se ven perfectamente las torres del castillo por encima de las casitas del pueblo, todo ello es una visión preciosa.

Por fin llego a Pamplona, la estación del ferrocarril se encuentra en las afueras, y en la misma se encuentran varios taxis para llevar a los viajeros a la ciudad, pero yo como buen peregrino si no le tengo miedo al camino, seria absurdo que se lo tuviera a lo que falta para llegar a Pamplona, además son las 12,15 PM y hasta las 6 no saldrá el autobús para Roncesvalles, por lo cual tengo tiempo de sobra para todo lo que haga falta.

Con mi macuto a la espalda, mi sombrero en la cabeza, y el bastón de montaña en la mano, inicio mi camino hacia Pamplona, se destaca a lo lejos el conjunto de edificaciones, como se encuentra en un alto se ve perfectamente, existen algunas urbanizaciones modernas aisladas antes de llegar a la ciudad, pero se aprecia perfectamente el conjunto de Pamplona antiguo.

Cuando llego al principio de la ciudad, como he tenido que subir una cuesta larga y empinada tengo calor, me paro en un banco para quitarme la chaquetilla del Chándal, y llegan a mi altura un matrimonio ingles con aspecto de peregrinos, que habían venido detrás de mi desde la estación, y no me había dado cuenta, me enseñan un mapa de España y me señalan Santiago de Compostela, yo pensando que van a Roncesvalles les escribo la dirección de la empresa que les puede llevar, y cuando consigo entenderme con ellos me dicen que quieren empezar el camino allí en Pamplona, quieren saber donde están el albergue y la catedral, el albergue les apunto las señas en un papel, y la catedral se la señalo pues se ven las torres por encima de las casas, me despido de ellos, pregunto a un transeúnte donde esta la estación de autobuses, y continuo hacia donde me han indicado.

Cuando llego a la estación de autobuses veo que hay muy poco movimiento, y casi todas las agencias de transportes que allí tienen oficinas están cerradas, pregunto que pasa y me dicen que hoy 1 de Abril es fiesta en Pamplona, por lo cual no funcionan los autobuses que van a los pueblos de Navarra, paso a la cafetería a tomar una cerveza y me encuentro con cuatro peregrinos que están comentando el problema, me dicen que ellos han solucionado el asunto, entre los cuatro pagaran un taxi que les lleve a Roncesvalles, de esta forma podrán hacer el camino según lo tenían programado.

Me dicen cual es el taxista que les va a llevar y le pregunto si puede admitir un pasajero mas, y me dice que es imposible pues por carretera solo puede llevar a cuatro pasajeros, que coja yo otro taxi.

Le pregunto a otro taxi cuanto me cobrara por llevarme a Roncesvalles, y me dice que la tarifa son 60 €, considero que esta tarifa entre cuatro es asequible, pues le cuesta a cada uno 15 €, pero pagar toda la tarifa uno solo es demasiado.

Decido pasar la noche en Pamplona, y mañana iniciar el camino hacia Puente de la Reina, de esta forma no comenzare desde Roncesvalles, pero no perderé 24 horas mas de lo pensado.

Dirijo mis pasos hacia las señas donde figura el albergue papa reservar litera, pero cuando llego me dicen que no podré dormir en el albergue, pues las literas las reservan para los que vienen desde Zubiri o Larrasoaña por que vienen cansados, los que hemos llegado a Pamplona en el tren debemos dormir en una pensión.

Considero que esta mañana he debido levantarme con el pie izquierdo y por eso todo me sale mal, pero también pienso que sin haber empezado todavía el camino me desmoralizo, mal futuro me espera.

Como ya son las 2 de la tarde decido buscar un restaurante y meterme a comer, pues con todas las vicisitudes pasadas no había comido nada, y mis tripas están empezando a sonar, encuentro dos restaurantes muy cercano uno de otro, y veo que en los dos el plato del día cuesta lo mismo 10 €, entro en uno y me siento dispuesto a trapiñar lo que me pongan, me como de primero una Ensalada Mixta, de segundo Lengua de Ternera en salsa, y como postre Macedonia de Frutas, después de comer y mientras me tomo el café con calma y tranquilidad, ya me siento con la moral mas alta.

Paseo por la parte vieja de Pamplona, visito la catedral, llego a la plaza de toros y pregunto cuales son las calles por las que transcurre el encierro en las fiestas de San Fermín, en mi recorrido veo que Pamplona es bonita, pero muy pequeña, después de un par de horas paseando, decido buscar una pensión para pasar la noche, y me encuentro con la sorpresa de que las pensiones aquí tienen precios de hotel, después de intentarlo en tres y ver que no guarda relación el tipo de pensión con el precio que piden, decido regresar al albergue y tratar de buscar una solución.

Cuando me dirijo hacia el albergue me suena el móvil, pues he quedado con Pili que haríamos lo mismo que en mi primer viaje, me llamaría todos los días a las 6 de la tarde para tenerla al día de mis aventuras, le cuento todas las vicisitudes que me han pasado durante el día, y le cuento la proposición que pienso hacer en el albergue, ella me dice que todo lo que me ha ocurrido son cosas normales en el correr la vida, por lo cual no debo desmoralizarme, y como no tengo ninguna prisa, que siga adelante pase lo que pase, nos despedimos y le digo que como la quiero que se de por besada.

En el albergue le digo al hospitalero, que como el limite de hora para reservar litera son las 8 de la tarde, yo me quedare hasta esa hora, si se ocupan todas las literas me marchare, pero si a las 8 queda alguna litera libre me quedo a dormir en el albergue, el hospitalero acepta mi proposición, y me siento a esperar en un banco de piedra que hay en la puerta.

El albergue esta situado en la parte vieja de Pamplona junto a una iglesia, frente a la puerta hay una pequeñita plaza con bastante movimiento, pues desde esta placita se inicia una calle comercial, desde este banco en el estoy sentado, se mire donde se mire se ven edificios antiguos, es una vista bonita, da sensación de paz y tranquilidad, pasa el tiempo sin darte cuenta, cuando miro el reloj veo que son las 8,15 por lo cual subo al albergue a ver si quedan literas.

El hospitalero me dice que me puedo quedar pues hay 5 literas libres, me sella la credencial, me cobra tres euros por mi derecho a litera, y paso al dormitorio, me ducho, preparo la litera para dormir, y salgo a cenar algo pues a las 10 de la noche cierran el albergue, y el que no halla entrado a esa hora se queda fuera y no le dejan pasar.

En la Pza del Castillo veo en una cafetería que estaban friendo unos churros con un aspecto extraordinario, y como no tengo mucho apetito decido que con una ración de churros y un café, es suficiente alimento para aguantar la noche, los churros han estado estupendos, y el café en vez de servirlo en taza me lo han puesto en tazón, por lo cual he llenado perfectamente el estomago.

Regreso al albergue, preparo el macuto para el día siguiente dejando solo fuera la toalla y el neceser para asearme por la mañana, y como casi todos los demás peregrinos ya están acostados me meto en la litera a descansar, apagan las luces, va pasando el tiempo, se oyen algunos ligeros ronquidos, pero a mi me resulta imposible dormir, tengo los ojos como un mochuelo, pensando cual es la causa de mi insomnio la única explicación que encuentro es el café que he tomado con los churros, pues no tengo ninguna preocupación ni problemas de ningún tipo.

[subir]

Pamplona - Puente la Reina

Va transcurriendo la noche y yo sigo sin poder dormir, a las 5,30 de la mañana no aguanto mas y me levanto, cojo el macuto, el saco de dormir, y salgo del dormitorio silenciosamente para no molestar a nadie, pues todos los demás están durmiendo profundamente, entro en el servicio y allí además de asearme guardo todas mis pertenencias en el macuto, me lo cargo y salgo a la calle, para iniciar el camino hacia Puente de la Reina, lugar donde se juntan los peregrinos que vienen por el Camino Francés con los que se incorporan del Camino Aragonés.

Al poco tiempo de empezar a andar se llega a la Pza del Ayuntamiento, presidida por la altiva y preciosa fachada de la Casa Consistorial, el camino serpentea por el barrio viejo plagado de bares, que aunque a estas horas esta vació pues todo el mundo esta durmiendo ( menos el insomne de Paco ) se adivina el gran ambiente que debe proporcionar durante el día, calles con una gran historia que te hace pensar, cuantos siglos llevan viendo pasar peregrinos, con sus penas y alegrías, con sus ilusiones y esperanzas, cuando te encuentras andando en solitario por el camino, piensas mucho en tu vida y en todos los que la comparten, te das cuenta de tus muchos errores, de la importancia que le has dado a cosas que no la tenían, y del poco aprecio que le has concedido a cosas que tenían un gran valor, pero además de pensar también aprecias las cosas bonitas que te ofrece el camino, sigo andando y llego a los bonitos jardines de la Taconera, después rodeo la Ciudadela bastión defensivo que mando construir Felipe II, y entro en la Calle Fuente del Hierro la que me conducirá a la salida de Pamplona.

Veo en una esquina una cafetería abierta, y me alegro pues como la cena fue ligera tengo el estomago vació, tienen varias clases de bollos, entre ellos unas enormes caracolas que me hacen recordar, el desayuno en Arzua con otros peregrinos y amigos, en mi anterior camino a Santiago, desayuno una caracola y una buena taza de café y como por encanto me sube la moral enormemente.

Cuando terminan las viviendas de Pamplona empiezan los jardines y edificios de la universidad, y después continua el camino hacia Cijur Menor, me ha gustado mi visita a Pamplona, la encuentro pequeña pero bonita, como factor negativo solo puedo decir que es mas cara que Madrid.

Después de cruzar por los jardines de la universidad llego al puente de Azella, en cuyo entorno dice la leyenda, se celebro la batalla en la que Carlomagno derroto al rey moro Aigolando, y desde este puente hasta Cijur Menor solamente pienso y ando pues no me encuentro con nada fuera de lo normal.

Atravieso Cijur Menor por el borde de la carretera, y cuando van quedando atrás las casas del pueblo llego a un cruce, me pongo a buscar la flecha amarilla que me indicara la dirección que debo tomar, y no la encuentro por ningún sitio, veo que a lo lejos viene por la carretera un tractor y espero a que llegue a mi altura para preguntarle, me dice que me he confundido, en la carretera que atraviesa el pueblo, hay una flecha que indica el camino hacia el albergue que existe en Cijur, y desde el albergue otras flechas marcan el camino hacia El Alto del Perdón donde esta el Monumento al Peregrino, se ve que yo no me he dado cuenta de esta flecha indicativa, me señala a lo lejos unas casas del pueblo, y me dice que junto a ellas pasa el camino, al cual me puedo incorporar desde ese lugar, cuando llego a las casas veo a los peregrinos que han dormido en Cijur, y ya han iniciado la marcha.

Me incorporo al camino y cuando me cruzo con otros peregrinos, todos empleamos el mismo saludo Buen Camino, y continuamos la marcha.

La subida al Alto del Perdón es bastante dura, pues esta muy empinada y es el camino clásico del monte, con muchas piedras sueltas que te hace que vallas mirando al suelo, para poder pisar con seguridad y no tener caídas, a mitad de la cuesta me encuentro con un peregrino que esta descansando, cuando le saludo y me contesta, me noto de que aunque habla castellano no es español, entablamos conversación y me dice que es holandés, entonces yo le cuento el viaje que hicimos Pili y yo por los Países Bajos el año pasado, y lo mucho que nos gusto todos los sitios por los que pasamos, me despido y sigo subiendo, y el se queda apuntando sus impresiones en el momento de sentirlas en un diario.

Cuando llego al alto estoy empapado de sudor, se me va formando una ampolla en la planta del pie derecho, y me siento muy cansado, por lo cual me recuesto junto a una tapia delimitadora de una finca, con la tapia busco protección contra el viento ( Que es fuertísimo ), hecho que siempre ocurre según comentan los peregrinos que ya tienen experiencia, y han pasado mas de una vez por El Alto del Perdón, por ese motivo, en ese lugar Navarra ha montado una Central Eólica para producir electricidad con el viento, en la cima se encuentra el Monumento al Peregrino que esta formado por una serie de siluetas de peregrinos fabricadas en hierro, y la leyenda que remata el monumento no puede ser mas explicita, Donde se cruza el camino del viento con el de las estrellas.

Inicio la bajada y las flechas amarillas me hacen dudar, pues me indican la puerta de entrada a una finca particular, después de mucho dudar como me encuentro totalmente solo, y no hay nadie a quien preguntar, abro la puerta y hecho a andar por el camino que transcurre dentro de la finca, el camino ve bajada tiene muchas mas piedras sueltas que las que había en la subida, y como además hay que sujetar la inercia de tu peso y el del macuto, la ampolla del pie va empeorando, pero no tengo mas solución que continuar andando hasta el Puente de la Reina y allí curarme, continuo la marcha y llego a otra puerta que me hace salir de la finca, y ya sigo el camino por terreno libre.

Cuando llego a Puente la Reina tengo mucha molestia en el pie y voy cojeando, pero ya me podré curar y descansar.

Llego al albergue, me sellan la credencial, me cobran tres euros, y paso a coger mi litera, cuando ya tengo todo organizado me pego una ducha que me quita la mayoría del cansancio, preparo el botiquín para curarme el pie, y me encuentro con tengo en el pie derecho, una enorme ampolla que se ha reventado, me desinfecto con Betadine y me vendo el pie, me pongo dos pares de calcetines para estar mejor protegido, me lavo los calcetines y los calzoncillos que he llevado durante la marcha y me marcho a comer, mientras camino buscando un restaurante voy recordando la marcha que acabo de hacer, me da la sensación de que con el nuevo macuto me he cansado mas, aunque pesa menos, en la próxima etapa me fijare en ese detalle.

El único restaurante que encuentro esta cerrado, por lo cual entro en un supermercado y me compro para hacer una gran Ensalada Mixta y fruta para comer, Queso y Jamón para cenar, y Sobados para desayunar mañana, con todo ello regreso al albergue, me preparo la comida, como, y me acuesto la siesta.

Cuando me levanto y me lavo la cara, me marcho a visitar el pueblo, y ver las cosas curiosas que en todas partes existen, tiene tres iglesias, la de Santiago. la de San Pedro, la del Crucifijo que esta unida al antiguo Hospital de Peregrinos y es de fundación templaría, el puente tiene seis arcadas y cruza sobre el rió Arca.

Cuando van a dar las seis de la tarde estoy esperando la llamada de Pili, que no falla, a las seis en punto suena mi móvil, le cuento todo lo que me ha pasado desde nuestra ultima comunicación en Pamplona, y le comento una cosa que me ha llamado la atención, y es el numero de peregrinos que estamos en el camino, hasta ahora no me había dado cuenta, por que anoche se repartieron a dormir entre Pamplona y Cijur Menor, pero hoy todos estamos en Puente la Reina, y además de los que venimos por el Camino Francés, se han incorporado los que han venido por el Camino Aragonés, yo había decidido hacer el camino en Abril, pensando que habría menos peregrinos que en Mayo, cuando lo hice anteriormente, le comento a Pili que parece como si fuéramos a las rebajas, el albergue esta a tope, y cuando ha llegado la hora de dormir, he visto algunos durmiendo en el suelo, hay cosas que te llaman la atención, un grupo de peregrinos franceses esta formado por 9 matrimonios, pero llevan dos coches de apoyo, por lo cual no tienen que cargar con los macutos van en los coches, ellos caminan con las manos en los bolsillos, y además los de los coches compran todo lo que necesitan, de esta forma cuando los peregrinos llegan al albergue que han acordado, ya tienen la comida preparada pues el coche llevan unas ollas enormes, que les permite preparar la comida para todos, otro grupo de jovencitas españolas hacen lo mismo, van 12 y como apoyo llevan una furgoneta, con la cual tres madres de las chicas hacen lo mismo que los franceses, transportan los macutos, les preparan la comida, y les proporcionan todo lo que estas necesitan ( así cualquiera es peregrino ), le comento a Pili que esto ha dejado de ser peregrinaje, se ha convertido en competición para ser de los primeros que llegan al siguiente albergue y coger litera para dormir, Pili me aconseja que con la situación de mi pie no me preocupe, si no cojo litera que me valla a cualquier pensión, y camine con tranquilidad, nos despedimos con cariño y me dice que mañana me llamara como lo tenemos acordado.

[subir]

Puente la Reina - Estella

A la mañana siguiente al levantarme me encuentro con que esta lloviendo a mares, me lavo, desayuno, y espero a ver si deja de llover, se van levantando otros peregrinos, algunos al ver como esta el tiempo siguen en la cama, pero pasa el tiempo y no para, por lo cual saco mi capa para el agua y empiezo a prepararme, lo mismo que yo lo hacen otros pues todos pensamos lo mismo, no vamos a estar esperando todo un día, el primero que sale es un japonés con un macuto mas grande que el, no se lo que llevara dentro, pero por su aspecto debe pesar una barbaridad, al rato salimos otros tres, un chico español, una chica alemana y yo.

Sin hablar nada pero vamos los tres juntos, yo creo que todos pensamos lo mismo, según esta el tiempo es mas seguro caminar junto a alguien por si acaso ocurre algo.

Salimos del pueblo y nos desviamos por el camino hacia el monte según nos marcan las señales, llevamos dos o tres metros de distancia de uno a otro, y es bueno caminar de esta manera pues al llegar a un cruce, entre los tres encontramos mucho antes las señales, llegamos a una zona donde el camino baja por una cuesta muy pronunciada, y con la lluvia y el tipo de terreno, se ha formado un barro muy resbaladizo y peligroso, soy yo el primero que bajo y cuando llego al final de la cuesta, espero a que lleguen los demás por si a alguno le pasa algo poder ayudarle, el siguiente que baja es el chico español, el continua y yo me quedo esperando a la alemana, cuando esta llega continuamos por el camino, pero esta vez cuesta arriba, a la vuelta de un recodo vemos que el otro chico nos esta esperando, por si hace falta ayudarnos, continuamos de esta manera y poco a poco vamos ganando camino, a las cuatro horas de salir del albergue deja de llover, pero ya estamos calados hasta los huesos, y con barro por todas partes, yo voy muy fastidiado con el pie pero sea como sea debo llegar a Estella, pues es donde esta el albergue donde pensamos dormir esta noche.

Como ha dejado de llover y el camino esta en mejores condiciones, cada uno de nosotros ya va a su aire, el chico español y yo poco a poco nos vamos separando de la alemana, y cuando llegamos a Lorca el se mete en un bar y yo continuo, cuando voy atravesando Lorca, una mujer del pueblo me dice que me he equivocado de camino, que debo volver a la plaza y pasar bajo un arco, que aunque parece una casa es una calle cubierta, así lo hago y efectivamente vuelvo a encontrar las señales, en este momento empieza a llover de nuevo, ahora mismo me encuentro totalmente solo, puesto que al japonés no le he alcanzado, y los que venían conmigo se han quedado atrás, por lo cual sigo adelante, atravieso Lorca y después de caminar un rato por el campo desemboco en una autopista, en la cual la Vieira de Santiago señala a la izquierda por la misma autopista, empiezo a andar por el arcen de la autopista y cada vez que venia un camión o un coche, tengo que ponerme de espalda a la autopista, pues el agua que despiden los vehículos es enorme, va transcurriendo el tiempo y empiezo a pensar que me he vuelto a perder pues no veo señales del camino, como la autopista pasa por Estella decido seguir por ella y así llegare al albergue, llego a un puente y veo en la parte contraria de la autopista una flecha amarilla que me señala un camino, salgo de la autopista y sigo la nueva indicación, voy viendo nuevas señales o sea que no me había perdido.

Paso por el pueblo de Villatuerta y me llevo una alegría, pues esto me indica que ya me queda poco para llegar a Estella, y como sigue lloviendo lo estoy deseando.

Por fin veo a lo lejos las casas de Estella, y cuando llego sigo las indicaciones para llegar al albergue, en la puerta del albergue me encuentro al japonés tiritando de frió, pues además de la lluvia las temperaturas son muy bajas, por señas le pregunto que por que no pasa al albergue, y el me señala que no permiten la entrada hasta las 2 de la tarde, y como todavía son la 1 no lo permiten, esperamos en la puerta y a medida que van llegando los demás peregrinos se va formando la cola, yo me pregunto que pensaran de nosotros los vecinos de Estella, al vernos en fila sin nada para protegernos y tragando agua por todas partes.

Por fin a las 2 nos permiten pasar de uno en uno, cuando pasa uno le piden la credencial, se la sellan, y le dicen que tiene que pagar tres euros y si quiere desayunar ocho, yo escojo con desayuno, subo al dormitorio y como solo estamos el japonés y yo, escojo una litera baja y en un rincón para que me molesten lo menos posible.

Me ducho y preparo el botiquín pues el pie me duele muchísimo, cuando empiezo a curarme veo que se me ha infestado, y tengo la planta del pie en carne viva, le pido a un peregrino que me traiga de la farmacia un tubo de Positon, cuando me lo trae me curo, me vendo, y cojeando con mucha dificultad, me marcho a un restaurante que esta casi enfrente del albergue a comer, me como una Sopa de Marisco que estaba buenísima, de segundo una Ventresca de Bonito, y como postre un Flan, mi café y como he sufrido mucho una copa de Castellana para consolarme.

Regreso al albergue y me tumbo a descansar, pues aunque lo poco que he visto de Estella es precioso, ni el tiempo ni mi pie me permiten ir a visitarla, sigue lloviendo a cantaros, hace muchísimo frió, y el pie me duele una barbaridad.

Cuando Pili me llama a las seis, le cuento mis problemas y le digo que abandono, que regreso a casa, ella me tranquiliza y me dice que no me preocupe lo mas mínimo, puesto que ahora tengo todo el tiempo del mundo y puedo intentarlo cuando quiera, le digo que mañana cogeré un autocar hasta Logroño, y desde allí en lo que pueda a Madrid, por lo cual mañana nos veremos.

[subir]

Estella - Madrid

Me levanto a las seis de la mañana y noto que el pie me sigue doliendo lo mismo, por lo cual decido mantener lo que ayer le dije a Pili, abandono y regreso a casa.

Me curo y recojo todo mi equipo y bajo al comedor pues ya están preparando el desayuno, nos ponen Mantequilla Margarina Galletas Tostadas Sobaos Zumo y Café, para que cada cual coma lo que quiera y la cantidad que le apetezca, mientras algunos desayunamos otros ya salen todo preparados para la siguiente etapa, me da envidia pero no quiero arriesgarme a tener mayores problemas con el pie.

Termino de desayunar y me marcho hacia la estación de autobús pues a las 8 de la mañana sale el autobús para Logroño, mientras camino por las calles de Estella sigo pensando lo mismo es precioso todo lo que se ve, que pena no haber podido visitar todo el pueblo con calma y tranquilidad.

En la estación de autobuses se ve que Estella es un pueblo muy importante de Navarra, pues se inician muchos itinerarios con destinos muy diversos, mi autobús arranca a su hora y salimos rumbo a Logroño, el paisaje que se ve por la ventanilla es precioso, el día esta muy oscuro pues esta cubierto con nubes muy compactas, pero no llueve por lo cual hay buenas vistas, nada mas salir de Estella desde el autobús se ve el Monasterio de Irache, y junto a el, la Bodega de Irache con la Fuente del Vino para que beban los peregrinos al pasar y cojan fuerzas para seguir camino de santiago, una fuente de la que solo mana vino de rioja, y que por culpa de mi pie yo no podré saborear, al rato paramos en Los Arcos donde esta el siguiente albergue, al que vienen a descansar todos los que han pasado por Estella, cuando salimos del pueblo se ve la fila de peregrinos caminando hacia Logroño, y el autobús continua su ruta parando en muchísimos pueblecitos de la Rioja.

Llegamos a Logroño a las 9,30 y me informo que de la misma estación sale un autobús con destino Madrid a las 10,30 de la mañana, saco billete, me tomo un café, y espero leyendo el periódico hasta que sea la hora de partida.

El tiempo sigue estando muy frió y a consecuencia de ello, cuando el autobús pasa por las montañas que separan Logroño de Soria nuestro próximo destino, lo tiene que hacer con mucha precaución pues esta nevando y tanto la carretera como las montañas, están totalmente cubiertas por la nieve, pero el conductor demuestra que es un buen profesional, pues en ningún momento pierde el control y llegamos a Soria perfectamente.

En Soria se termina de llenar de pasajeros el autobús y salimos hacia Madrid, nos ponen una película y cada cual conecta a su asiento los auriculares ( el que no tiene, los puede comprar en una maquina que hay al final del autobús ), de esta manera el viaje se hace mas distraído y se hace el tiempo del viaje mas corto, llegamos a Madrid a las 2 de la tarde, cojo el metro y llego a casa a las 2,30.

En esta nueva experiencia algunas cosas me han quedado muy claras, a pesar de todos los problemas que he tenido, me sigue gustando mucho el camino y pienso volver, cuando lo haga llevare el otro macuto en mi equipo, pues aunque pesa mas se acopla mucho mejor a la espalda y cansa menos, también me ha quedado clarísimo que el Bastón de montaña es de una gran utilidad en la marcha, pero es mucho mas cómodo que el Bordón.

Después de todas las vicisitudes que he pasado, sigo diciendo lo mismo que al final de mi primera experiencia: "Volveré".

Francisco Huguet Artes
Madrid, abril de 2002